Elaborando un primer filtro para validar tu idea de negocio

Idea: Ingenio para disponer, inventar y trazar una cosa.

Es común escuchar que lo más importante a la hora de poner en práctica un proyecto empresarial es dar con la idea apropiada. Ciertamente, existen muchas iniciativas que tras tomarse un prolongado tiempo de maduración se convierten en negocios que no colman las expectativas de sus promotores. Esto sucede la mayoría de las veces por la inexistencia o la mala realización de un análisis de viabilidad. Y es que, aunque se esté completamente convencido de que la idea en cuestión es buena, no examinar la situación actual del mercado y las características de la competencia resulta poco menos que una temeridad.

En primer lugar, conviene plantearse una pregunta que exige una respuesta totalmente sincera: ¿Realmente se está convencido de poder resolver con éxito los problemas por los que los clientes acudirían a la empresa? La cuestión puede parecer irrelevante (¿para qué iba a poner en marcha un negocio si no estuviera seguro de cumplir con acierto?) pero encierra una gran reflexión. Debe tenerse presente que esta actividad va a suponer muy probablemente el día a día del emprendedor durante bastante tiempo, por lo que estar plenamente seguros de la solvencia profesional es el primer interrogante a desvelar.

Respóndete a ti mismo: ¿Realmente te importa resolver el problema que crees que padecen tus clientes?

El siguiente elemento a examinar es el tamaño y las características del mercado. En este sentido, existen potentes herramientas como Google Keyword Planner que permiten medir el volumen de búsquedas en base a unas coordenadas previamente establecidas. De fácil manejo, Keyword Planner indaga en los principales buscadores para cuantificar el grado de difusión de la expresión introducida así como el número de páginas que la incluyen. Esto sirve al mismo tiempo para comprobar el interés de los consumidores y de los anunciantes (competidores). Llegados a este punto, conviene examinar lo que ofrecen estos posibles rivales y decidir si es posible generar más valor para los clientes que ellos.

Resumen de Acciones:
• Relacionar Búsquedas de Usuarios con Resultados sobre la idea a desarrollar.
• Analizar volúmenes de búsqueda, volúmenes de resultados y volumen de anunciantes (PPC) para obtener un “termómetro de la competencia”
• Elaborar una comparativa entre el valor ofrecido actualmente versus el que teníamos pensado ofrecer con nuestra idea.

Enlazando con este último aspecto, surgen distintas maneras de actuar en función del nivel de saturación del sector. Si existen muchas alternativas será conveniente trazar una estrategia comercial encaminada a generar un valor añadido, que puede ser tanto superar en calidad a los rivales como ofrecer soluciones más innovadoras. Esto genera a su vez otro examen de conciencia. ¿Los clientes acuden a la empresa por su buena fama o por su apariencia novedosa? Si se trata del primer caso, perfecto. Si lo que atrae es en cambio la novedad, este reclamo puede perderse con rapidez.

Una buena forma de saber si la idea de negocio conseguirá hacerse un hueco en el mercado es valorar el grado de satisfacción que presentan los usuarios de los competidores (los comentarios en foros o páginas independientes son muy reveladores). Examinando las flaquezas que los clientes detallan puede hallarse la clave para mejorar estos aspectos en la futura empresa.

Pregunta: ¿Qué valor diferencial aporta la idea para poner a la competencia entre las cuerdas?

Tras este paso llega la hora de ‘salir a la calle‘ y ver cuál es la aceptación inicial del proyecto. Dependiendo del tipo de actividad se presentará un prototipo, un flyer o una promoción. Posteriormente se trazará un estudio estadístico con los resultados obtenidos. Esta será la prueba de fuego para la idea.

Una vez que se desarrolla el mínimo producto viable y se realizan los pasos anteriores podemos validar o descartar la idea inicial sin haber hecho grandes inversiones económicas y en tiempo. Una pregunta clave a resolver es: ¿Si el planteamiento y ejecución falla, realizarías otra iteración para mejorar o bien abandonarías el proyecto? Por ello, la fijación de objetivos es fundamental para corroborar el buen ritmo del negocio. Es importante asignar un scoring o pesos a los resultados de los puntos anteriores para decidir si vale la pena seguir trabajando en la idea o no. La nota resultante será de gran ayuda para presentar en sociedad la idea o para reconsiderar algunos aspectos de la misma. Es por ello que este profundo examen debería realizarse con la mayor premura posible. De esta forma, nos aseguraremos descartar las ideas con dificultades para prosperar para invertir más tiempo en aquellas que a priori se presentan más viables.

Director Académico del Máster en Gestión de Negocios Digitales (MGND). Marc también desempeña las labores de profesor titular del Curso de Posicionamiento en Internet (SEO, SEM, SMM) de la UOLS realizando ediciones continuas en distintos formatos (Online, Presencial y Mixtos) y países.

Deja un comentario